Comunicar la emergencia climática es más que simplemente difundir datos. Se trata de construir significado, concientizar y provocar cambios. Este fue el principio rector de las reuniones del curso "Emergencia Climática", impartido en la Unicamp durante el primer semestre de 2025. El curso reunió a profesores de diferentes áreas del conocimiento para reflexionar sobre la crisis ambiental desde múltiples perspectivas.
El tema adquiere aún más relevancia este mes, ya que Brasil fue sede de la COP30 en Belém, Pará, una histórica conferencia de las Naciones Unidas que busca acelerar compromisos concretos para frenar el calentamiento global y garantizar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 13: Acción por el clima.
En un escenario en el que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) advierte que el planeta ya ha cruzado varias fronteras climáticas seguras, la comunicación se convierte en una herramienta vital para comprender y actuar ante eventos extremos, como las tormentas e inundaciones que devastaron Porto Alegre, los tornados y deslizamientos de tierra que azotaron ciudades de Paraná, y el calor y la sequía récord que afectan a todo el país.
Abordar la crisis climática
En entrevistas realizadas en el marco del curso, los profesores Leila da Costa Ferreira, del Instituto de Filosofía y Ciencias Humanas (IFCH), Fernanda Surita, de la Facultad de Ciencias Médicas (FCM), Sandro Tonso, de la Facultad de Tecnología (FT), y Gilberto Jannuzzi, de la Facultad de Ingeniería Mecánica (FEM), enfatizaron que enfrentar la crisis climática no es tarea exclusiva de la universidad. Al contrario, requiere la acción conjunta y crítica de múltiples actores sociales: docentes, estudiantes, investigadores, técnicos, directivos, empleados, otras instituciones de enseñanza e investigación, gobiernos de todos los niveles, empresas, movimientos sociales y la sociedad civil en su conjunto.
Cada uno de estos actores tiene un papel que desempeñar en la construcción de alternativas justas, sostenibles y verdaderamente transformadoras. Para lograrlo, la comunicación es estratégica: debe ser pluralista, accesible y atractiva, tendiendo un puente entre la ciencia, las políticas públicas y la vida cotidiana. Ante la emergencia climática, la comunicación no se trata solo de informar, sino de un acto de transformación social.
A lo largo del curso, los debates se estructuraron en torno a cinco temas: educación, transición energética, salud, gobernanza y comunicación. En cada una de estas áreas, las respuestas requieren más que tecnología o conocimientos técnicos: exigen escucha, diálogo, pensamiento crítico y acción colectiva.
Este trabajo se centró en entrevistas realizadas a profesores del curso "Desarrollo Social y Medio Ambiente - Emergencia Climática", buscando comprender cómo se articula la comunicación con los temas de docencia, transición energética, salud y gobernanza. Con base en las experiencias y percepciones de los entrevistados, el estudio buscó destacar cómo la universidad ha estado actuando ante la emergencia climática.
Profundización de las desigualdades
Sandro Tonso hizo una declaración contundente: o la universidad se transforma, o seguirá siendo irrelevante ante la emergencia climática. «Vivimos en una sociedad basada en el capitalismo. Y el capitalismo no funciona; o mejor dicho, funciona para una parte muy pequeña de la población», afirma Tonso.
Según el profesor, las soluciones ambientales centradas en el mercado y la mitigación de impactos no están resolviendo la crisis, sino profundizando las desigualdades. Una de las propuestas centrales de Tonso es ampliar el espacio para el conocimiento no hegemónico, especialmente el conocimiento indígena y tradicional.
No se trata de que los estudiantes indígenas aprendan lo mismo que cualquier otro estudiante. Se trata de escuchar lo que tienen que decir e incorporar sus conocimientos. Solo así tendremos la oportunidad de construir otras narrativas, críticas con este mundo blanco en el que vivimos.
Para Tonso, esta escucha activa es una condición esencial para que la universidad cumpla un papel formativo, transformador y políticamente relevante.
Comunicación más crítica
Gilberto Jannuzzi advierte que la narrativa dominante sobre las energías renovables sigue siendo excesivamente tecnológica y simplista. «La comunicación falla porque no dimensiona lo que es una transición. Entra en conflicto con nuestro estilo de vida, con las estructuras de consumo y con las desigualdades».
Según el profesor, es necesario construir una comunicación más crítica, transparente y participativa que ayude a la sociedad a comprender el impacto real de la crisis energética y a actuar colectivamente. La transición energética, argumenta Jannuzzi, no es solo tecnológica, sino también social y política.
Luchar contra la desinformación
Fernanda Surita señala que los efectos del cambio climático ya afectan a millones de brasileños, especialmente a los más vulnerables. Las olas de calor, las enfermedades respiratorias, la inseguridad alimentaria y los trastornos mentales como la ecoansiedad exigen respuestas urgentes. «Es necesario combatir la desinformación con base en evidencia científica y hacer accesible este conocimiento a la población y a los propios profesionales de la salud», afirma. En este contexto, la comunicación se convierte en una herramienta vital para la prevención, la atención y el fortalecimiento del sistema de salud pública.
Diálogo con múltiples actores
Leila da Costa Ferreira destaca la importancia de una comunicación que una la ciencia, la política y la sociedad. «La comunicación ha mejorado significativamente, pero necesita ganar más visibilidad y agilidad», señala.
Para ella, fortalecer la gobernanza climática requiere diálogo con múltiples actores, reconocimiento de conocimientos diversos y acciones a diferentes escalas, como las llevadas a cabo por Cameja. Creada en 2020 y vinculada a la Dirección Ejecutiva de Derechos Humanos de la Unicamp, la comisión actúa como referente para la investigación, la docencia y la divulgación de cambios institucionales transformadores guiados por la defensa de los derechos humanos.
retos principales
Las entrevistas realizadas en el contexto del curso revelan un denominador común: comunicar la crisis climática requiere más que simplemente transmitir información.
Se requiere coraje institucional, diálogo intercultural, escucha de saberes diversos y la articulación entre docencia, investigación, extensión y gestión universitaria en torno a una transición justa y transformadora.
Los principales desafíos identificados por los docentes incluyen:
Educación: repensar los currículos y las metodologías para integrar conocimientos diversos, especialmente los conocimientos indígenas y tradicionales, y formar docentes preparados para actuar críticamente frente a la crisis ecológica.
Transición energética: romper con las narrativas tecnocráticas y economicistas, haciendo una comunicación más participativa, transparente y conectada con las realidades locales.
Salud pública: fortalecer la comunicación científica y comunitaria, combatir la desinformación y abordar los impactos psicológicos de la crisis climática.
Gobernanza: aumentar la visibilidad de iniciativas como Cameja, promoviendo puentes efectivos entre ciencia, política y sociedad.
Recomendaciones
- Crear espacios permanentes de escucha y diálogo con las comunidades tradicionales y los movimientos socioambientales.
- Fomentar laboratorios interdisciplinarios de comunicación climática enfocados en la difusión científica y la comunicación comunitaria.
- Fomentar proyectos de extensión que conecten la universidad con los territorios más afectados por el cambio climático.
- Formar redes de gobernanza climática universitaria, con la participación activa de profesores, estudiantes y personal.
La emergencia climática desafía a la universidad a reinventarse como un espacio de escucha, solidaridad y acción colectiva. La comunicación, en este escenario, es más que un medio: es una práctica política de transformación. Es en esta encrucijada donde la educación, la energía, la salud, la gobernanza y los derechos humanos deben encontrarse, y la universidad pública tiene la responsabilidad histórica de liderar este encuentro, en consonancia con las advertencias del IPCC y los compromisos de la COP30 en Belém.
Este texto no refleja necesariamente la opinión de Unicamp.
Adriana Santinom es licenciada en Química con especialización tecnológica, máster en Química Inorgánica y doctora en Ciencias. Se incorporó a Unicamp en 2010 como estudiante del programa de Química en el Instituto de Química, donde también completó sus estudios de máster y doctorado. Participó en el curso sobre Emergencia Climática que se impartió en Unicamp durante el primer semestre de 2025.
Ronei Thezolin es periodista, responsable de prensa en la Secretaría Ejecutiva de Comunicación (SEC) y miembro de la Comisión Asesora sobre Cambio Ecológico y Justicia Ambiental de la Unicamp (Cameja). Cursó la asignatura de Emergencia Climática en la Unicamp durante el primer semestre de 2025.
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Referencias
- Revista de Ciencia y Cultura – Transición energética en Brasil – Consultado el 18/06/2025
- La conversación – Más que simplemente cambiar las fuentes, la transición energética requiere redefinir nuestra relación con los recursos naturales. – Consultado el 18/06/2025
- Clases magistrales del curso EM973 – Clase A, cursado en el 1er semestre del año 2025.
